Parece ser que fue así como Hermann Boerhaave describió la rotura espontánea del esófago con salida de contenido gástrico al mediastino. El desafortunado fue el Gran Almirante de la Flota Holandesa que falleció tras un dolor súbito en hipocondrio izquierdo posterior al vómito de una comida. Fue en el la autopsia que realizó este clínico del s. XVIII, cuando se identificó y describió el síndrome de Boerhaave
Nuestro caso es un varón de 94 años con dolor epigástrico y torácico izquierdo de 6 horas de evolución. Refiere un episodio de vómito previo con dudoso aspecto de posos de café. En la exploración física destacaba una frecuencia cardiaca de 120 latidos por minuto, una frecuencia respiratoria de 25 respiraciones por minuto e hipoventilción en la base pulmonar izquierda. El hemograma de urgencias sólo informaba de un hematocrito de 32%. La Creatinfosfoquinasa era de 46 mg/dl, y el resto de la bioquímica urgente normal. El electrocardiograma no mostraba signos sugerentes de isquemia coronaria y la gasometria arterial informó de una PaO2 de 63 mmHg, una PaCO2 de 29,1, HCO3 de 17,5 y un pH de 7.38. Las pruebas de imagen en Urgencias confirmaron el diagnóstico. Como muchas cosas en medicina, una vez hecho el diagnóstico parece que todas las piezas encajan. "La sencillez es el sello de la verdad" decía Boerhaave.